ENFOQUE
Diagnóstico antes que código
Por qué entender cómo funciona realmente una organización determina si el sistema que se construye después se usa o se abandona.
EL PROBLEMA
Toda organización tiene dos procesos
El que está escrito en el reglamento y el que efectivamente ocurre cada día. Los sistemas se rompen en la distancia entre ambos.
El reglamento dice que un caso se deriva al equipo psicosocial. En la práctica, buena parte se resuelve en el pasillo y solo llega a acta lo que escala. Un sistema construido sobre el diagrama de arriba va a quedar vacío.
LA TRADUCCIÓN
De conducta observada a lógica de software
La formación clínica entrena para leer lo que no se dice. Aplicada a un equipo, esa lectura revela el flujo real que después se convierte en reglas del sistema.
CRITERIOS
Cuatro reglas que no se negocian
Entender antes que construir
Ninguna propuesta técnica se hace sin haber mapeado primero el proceso real. Si el problema que trae la institución no es el de fondo, se dice antes de cotizar.
La evidencia manda sobre la preferencia
Un método no se elige porque sea popular o porque sea el que uno domina, sino porque hay datos que lo respaldan para ese problema en concreto.
Medir antes de intervenir
Sin línea base no hay forma de saber si algo funcionó. El diagnóstico no es un trámite previo: es lo que permite evaluar el resultado después.
El estándar es el uso, no la entrega
Un protocolo que nadie aplica o un sistema que nadie abre no resolvió nada. La pregunta que importa es si la institución lo sigue usando seis meses después.
ACLARACIÓN
Sobre el tipo de psicología que hago
Buena parte de lo que circula hoy como psicología aplicada no tiene respaldo empírico. Funciona como lenguaje, no como método: explica todo y no predice nada.
Mi trabajo parte del lado contrario. Si un instrumento no tiene propiedades psicométricas conocidas, no lo uso. Si una intervención no tiene evidencia de efecto, no la propongo. Y si algo no se puede medir, queda dicho antes de empezar.
Eso implica decir que no con más frecuencia de lo que un cliente espera. También implica que lo que sí se promete, se sostiene.
Partamos por el diagnóstico
La primera conversación es exactamente eso: entender qué está pasando en tu organización. No tiene costo y no compromete a nada.